De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, apenas respiro,
me hago pequeñita y me pongo a temblar.
Y entonces despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me amas y yo
te regalo el ultimo soplo de mi corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario