miércoles, 18 de agosto de 2010

De pronto me miras, te miro y suspiras,

yo cierro los ojos, apenas respiro,

me hago pequeñita y me pongo a temblar.

Y entonces despiertan mis labios,

pronuncian tu nombre tartamudeando,

te encuentro la cara gracias a mis manos,

me vuelvo valiente y te beso en los labios,

dices que me amas y yo

te regalo el ultimo soplo de mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario